lunes, 31 de octubre de 2011

Relato BlogHalloween: LA VECINITA CACHONDA Y SU PERRO

Yo también participo en el BlogHalloween que cada año organiza la estupenda escritora Teresa Cameselle. Así que aquí os dejo mi relato de terror. Cortito e intenso, espero que os guste.

LA VECINITA CACHONDA Y SU PERRO
Olivia Ardey

Mientras él la abrazaba, entre hipidos y lloros le fue contando que su perrito faldero había desaparecido sin dejar rastro. Ella iba en bata y debajo se intuía muy poca cosa. Lencería explosiva, seguro.
—Y la policía no me hace ni caso —lloriqueó—. Creo que todo esto es culpa de algún cerdo de esos que se quejan por todo.
—Mujer….
—¡Pobrecito mío, cómo no va a ladrar si es un perro! —dijo con una lógica pueril.
—Gente sin corazón —le murmuró al oído sin dejar de acariciarle la espalda.
—Eres tan bueno —dijo con un puchero.
—¿Para qué estamos los vecinos? —ella suspiró restregándose contra él—. Anda, pasa que te invito a compartir mi cena. Algo sencillo, ¿te apuntas? —sugirió como si se le acabara de ocurrir, aunque era algo que tenía más que previsto.
Y concluyó un apretón en el culo. Ella alzó el rostro y lo miró con una sonrisa de oreja a oreja.
—Pues sí —dijo secándose las lágrimas—. A las penas, ¡alegrías! —añadió haciendo brincar sus tetitas saltarinas.
Tomándola por el talle, la hizo pasar y la invitó a acomodarse en el sofá mientras él iba hacia a la cocina.
—Pero no voy vestida para la ocasión —la oyó decir mientras sacaba un plato de la nevera tapado con papel film.
Regresó al salón con dos copas y una botella de vino. Era obvio que lo decía por decir, ya que en ese momento se acomodaba mejor la bata para exhibir canalillo.
—Ahora traigo el resto, pero cierra los ojos —pidió, ansioso por ver su reacción—. A ver si adivinas que he preparado. No se mucho de cocina, pero…
—¡Dame una pista! —pidió dando palmitas con los ojos cerrados.
Él se sentó a su lado con el plato en la mano.
—Está bien —concedió—. Primera pista: está crudo.
—¿Sushi?
—Frío… frío…
—¡Dame otra!
—Abre la boca.
—¿Asíiii? —preguntó obediente.
—Ahí va la segunda… —avisó embutiéndole un pedazo sanguinolento—. Los ladridos molestan.


49 comentarios :

Bela Marbel dijo...

Diooosss, que mala eres aunque a quien no le han dado ganas alguna vez de cocinar al perro del vecino

Olivia Ardey dijo...

No soy mala, es el espíritu del Halloween que se me apoderaaaa... Besos, Bela.

menchu dijo...

Ayyyyyy. Ya te vale. Estpendo Olivia.

Neogeminis dijo...

Pero qué malo!...todo un monstruo de vecino!jejejeje

Saludos de halloblogween

Olivia Ardey dijo...

Ja,ja... estaba harto el vecino. Besos.

Lola y Mari Carmen Polo dijo...

Aggg, diooos!!! que tío más malo, no solo mata al perro si no que se lo da a probar a la dueña, ¡ya lo creo que lo tenia previsto!
Muy bueno
Un abrazo

Lola

Olivia Ardey dijo...

Muyyy previsto, la venganza se sirve fría,... y eso hace. Un beso.

Lury Margud dijo...

Yo habría terminado el cuento, haciendole comer al vecino, sus partes blandas... es que tengo un perro, que ladra...

Laura Nuno dijo...

Joer, Livi...
Y digo yo, ¿por qué no comerse mejor a la vecinita? jejejeje.
Fantástico, en serio.
Besines!!!

Lury Margud dijo...

Siendo hallowen, el cuento debería terminar con el estrangulamiento del miembro masculino por la vecinita, y su posterior degustación por el "vecinito", para estar a la par.
Es que tengo un perro que ladra...

Olivia Ardey dijo...

Bueno chicas, esos finales alternativos serían otro relato. Besos.

Lucía de Vicente dijo...

Ayyyy, ¡qué cabrón! (con perdón)

Yo leyendo el relato y pensando ¿pero dónde ve Olivia el terror de esta escena? Y cuando he llegado a la última frase, jajajaja ¡Casi te hago la ola, Liv! Bueníiiiiiiiiiiisimo.

Un beso,
Lu

Lola dijo...

Vamos, el vecino es el rey de Halloween...un monstruo anda suelto y va dando de comer a los animales que le estorban. "El silencio de los canes".

Escalofriante, muy escalofriante el relato, Olivia, lo has bordado.

Olivia Ardey dijo...

Ay, chicas, que no hay nada mejor como la sorpresa final. Un beso.

Mari Carmen Polo dijo...

¡¡¡Ay, por favoooorrrrr, qué terrible!!! Me ha encantado, Olivia, me ha encantado. ¡Enhorabuena!

Un abrazo

Chus Nevado dijo...

Argggggggggg, mira que me lo estaba viendo venir... pobre chucho...

¡Fantástico, Olivia!

María Elena dijo...

Por favor!!! conforme leía pensaba que se la iba a cargar a ella, pero lo del perro me ha dejado con los ojos pegados a la pantalla... menudo vecino!!!
Fantástico!!

Castillos en el Aire dijo...

Jajajaja,

¡qué gracioso! Es que es verdad, los ladridos molestan... jeje.

Me ha encantado Olivia.

¿Se quedaría a cenar?

Olivia Ardey dijo...

Que bien que os haya sorprendido, esa era la intención. Me alegro mucho. Un beso.

Carmen Andújar dijo...

Vaya cena; pero ella me parece que no era muy lista que digamos, seguro que no se dió ni cuenta y se enrrolló con el muchacho que era lo él quería.
Sorprendente final
Un saludo

Pepe dijo...

Tu historia me ha encantado, pero eso sí, andaré con mucho cuidado cuando reciba invitaciones a cenar a partir de ahora, no sea que me den gato por liebre.
Un abrazo.

Olivia Ardey dijo...

Ja, ja... lista no era mucho no. Para mí que tuvo que probar más que un bocadín hasta darse cuenta.
Yo tampoco pienso comer nada con los ojos cerrados, uf.
Besos.

Alicia Uriarte dijo...

¡Que goré! No pienso hacer caso a eso que se suele decir "Cierra los ojos, abre la boca y verás Zaragoza".

Saludos

Olivia Ardey dijo...

Pero es un gore muuuuy exquisito!!!

Cristina Pereyra dijo...

Uyyyyyy! Eso sí es terrorífico...

Maribel dijo...

Qué bueno, con su toque sexy y después ese final impactante. Me ha gustado.

Un saludo.

Yolanda Quiralte dijo...

Sanguinolento??? Aargggggg menudo repelús que me ha dado jajajaj. ¡¡Objetivo conseguido!! Es espeluznante

Sindel dijo...

Ayyyy pobrecito el perro!!! Me da mucha pena, amo las mascotas!!! Espero que nunca me inviten a cenar así.
Me gustó es original y ágil de leer.
Un abrazo.

Olivia Ardey dijo...

Ains, sanguinolento, sexy, miedo... ¡esto es Halloween!! Besos.

Maria Liberona dijo...

uuuuysss!!!
que horror y que asco uuufff!!!
algo tetricoy macabro

Luis Bernardo Rodríguez dijo...

Original, atrevido y muy divertido y el final "gore" es delicioso. Saludos desde Uruguay

areira dijo...

Te voy a perder el poco cariño que te tengo. Pero... ¿a quién se le ocurre? CONVERTIR EN PICADILLO AL POBRE PERRO, ¡aggggg!!! Horror!!!. Claro que ella es tan PARVIROLOCHONA (tontaina)que hasta se lo merece, jajaja Lydia Leyte

Olivia Ardey dijo...

Pero en el fondo os gusta, que lo noto!!

Juan Carlos dijo...

Dios mio. Me ofende la consucta del tipo, lo mínimo sería hornearlo y ponerle alguna salsa.
Me resultó divertido, saludos Olivia.

Olivia Ardey dijo...

Jaja, pero no me negarás que crudo y con los ojos cerrados da más impresión. Besos.

Verónica Marsá dijo...

Olivia, hola! Un placer esta primera visita! Me he reído con ganas, entre tetitas saltarinas y un vecino con ganas... yo me hubiera esperado a finalizar el postre y después de deshacer la cama ¡le digo lo de los ladridos! Al menos que el vecino "generoso" le sacase partido completo al asunto!

Un abrazo, un café y muchas gracias por pasearte por mi blog! Te sigo, con permisooooo.

Matices dijo...

Ufff!!! difícil de digerir, ehhh?

Simpático y macabro, le tienes cogido el punto al tema...

Saludos!!

Olivia Ardey dijo...

Gracias, Matices!!!
Verónica, ¿y el gustazo que se dio embutiéndole el trozo de carne cruda?...

Celia dijo...

Madre! Me imagino la escena. Ya he cenado y no sé... no sé que va a pasar.
Un besito (sin sangre)

Teresa Cameselle dijo...

¡Dios mío de mi alma! Jajaja, qué horror de relato, me ha parecido ver la sonrisa de Anibal Lecter por algún lado.
Pero tengo que decir que en la terraza de al lado de la mía hay un perro que a veces se pasa la noche ladrando y...
Genial, Olivia, te ha quedado perfecto.
Gracias por participar ¡

Olivia Ardey dijo...

¡¡Pero, Celia, si sólo ha sido un bocadín!!
Teresa, Hannibal se habría cenado a la vecinita, no lo dudes.
Un beso.

Isabel Keats dijo...

Más que temblar de miedo, lo he hecho de risa. Buenísimo!!

Olivia Ardey dijo...

Es que la mezcla de gore y humor es lo mejor del género, ¿a que sí?

Ceci dijo...

Pero que crueldad la de tu personaje, ni siquiera se molestó en cocinarlo!! ja!
Me hizo mucha gracia, excelente el clima creado, y el broche: genial Olivia!
Ha sido un gusto encontrarme con tus letras, seguro volveré a visitarte.
Besos

gustavo dijo...

leches en vinagre, olivia...dice tu úlrtima respuesta: es que mezclar gore y humor es lo mejor del género, ¿a que sí?
yo remato esta cuestíonn...
jajajajajja, por que me he reído, y debido a esta risa, se me ha olviddo el asco...
muy buena combinación...
medio beso.

don vito andolina dijo...

Hola,preciosas letras van desnudando la integral y pura belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos trovadores...

Liwk dijo...

Ay, cómo me ha matado esa línea final y qué macabro ha salido el vecinito, todo muy maquiavélico y premeditado. Muy bueno.
Un abrazo.

Olivia Ardey dijo...

Me gusta que os guste. Abrazos.

Raquel Devicio dijo...

Y lo vuelves a hacer... con una frase, estableces complicidad con el lector. Punto, set y partido para ti.

:)

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