viernes, 2 de noviembre de 2012

Bloghalloween 2012: EL FIN DE LOS DÍAS


Yo también participo en en BlogHalloween que cada año organiza la escritora Teresa Cameselle y en esta edición lleva como lema EL FIN DEL MUNDO. Terroríficos y sorprendentes relatos cortos en un montón de blogs que os harán disfrutar y temblar durante este largo fin de semana. Aquí os dejo el mío:


EL FIN DE LOS DÍAS

—La primera vez que te leí en el foro ya noté entre nosotros esa conexión mágica —dijo paseándose por la cocina.
Se refería ése donde pasaba las noches conversando sobre ocultismo, enigmas y profecías y él visitaba de tanto en tanto. Ella sospechaba que era de los que se hacían de rogar. Y se sentía victoriosa, porque a fuerza de astucia femenina había logrado conocerlo en persona. Menuda sorpresa se llevó al saber que bajo el nik de Anonimo se escondía un cocinero tan famoso.
Él no dejaba de observarla mientras aquella especie de Barby madura con aficiones esotéricas curioseaba por aquí y por allá. Hizo amago de destapar una enorme cacerola que cocía en un fogón  pero él se lo impidió apartándole la mano con furia. E inmediatamente le besó los nudillos para disimular, aunque ella no pareció notar la brusquedad del gesto.
—Huele fenomenal —reconoció con una sonrisita melosa.
—Zanahoria, apio, puerro,… —enumeró los ingredientes del guiso que los envolvía en con su aroma apetitoso.
—Déjame adivinar, ¿tomillo?
—Premio.
Fue a besarla en los labios, pero ella lo esquivó y se alejó un par de metros. Formaba parte del juego.
—Así que este es tu santuario —opinó acariciando la pulcra superficie de acero.
—Mi laboratorio —corrigió con orgullo.
Nadie había logrado descubrir su secreto. Ni los más entendidos conseguían dar con el misterio de sus sabores únicos e inimitables que tenían de rodillas a los gurús de la crítica gastronómica internacional.
Ella lo miraba rendida de admiración y a la vez con la dicha de quien cree haber encontrado a su alma gemela.
—Pero estoy un poco enfadada contigo —fingió entornando los ojos.
Él sonrió y ella lo interpretó a su modo. Tan concentrada estaba en resultar seductora que no reparó en que una de sus manos permanecía desde hacía rato oculta a su espalda.
—¿Enfadada?
—Sí. Tenemos una conversación pendiente, ¿o lo has olvidado?
—Esta noche no me apetece hablar del fin del mundo.
—Pero tendrás una opinión —insistió. Él simulaba escucharla, aunque sólo tenía en mente otro asunto crucial que ella ni sospechaba—. Los escritos son reveladores —continuó con sus teorías cansinas—. Está claro que el fin de los días se acerca: el Armagedón, el Apocalipsis, la Nueva Era
Se acercó y la agarró del talle deslizando la palma abierta hacia su espalda. Se inclinó hacia ella, obligándola a retroceder un paso; ya la tenía acorralada contra una encimera. La besó en el cuello y notó que temblaba. Se mordió el labio y apretó el mango del cuchillo con ansia sanguinaria dispuesto a mantener el secreto de su genialidad culinaria a cualquier precio.
—Ya que insistes en ponerle nombre, no olvides esto —le susurró al oído a la vez que le hundía el filo en las costillas—. El fin de tus días se llama estofado.

Y como postre os dejo el retrato zombie que me ha regalado el genial diseñador gráfico Chema Barragán. Happy Halloween, amigos.


33 comentarios :

María Elena dijo...

Oli, este es el final del que escribiste el año pasado?? Por si acaso no nos fiaremos de los cocineros, jajajajaja.

Olivia Ardey dijo...

Nooo... que el año pasado era carne crudaaaaaaaa... Besos, María Helena.

Neogéminis dijo...

Hola!...vengo de lo de Teresa y me encuentro con una receta que espero no tener nunca oportunidad de probar! jejeje...
Un relato escalofriante que demuestra que no siempre son fiables los "artistas" que no quieren revelar sus "secretos"
=)

Saludos de halloblogween!

Olivia Ardey dijo...

Feliz halloween, Neogéminis. Fíate de los secretillos culinarios...

*L* dijo...

¡Hala! ¿No querías taza? Pues taza y media.

xD

Buenas, Olivia. Participo, como tú, en el Halloblogween. Encantada de visitarte.

Besos y feliz fin de semana.

Pd.: tu blog tiene activada la palabra de verificación y es un tremendo rollo. Por si decides eliminarla y no sabes cómo, te dejo el enlace de mi otro blog (no el de los relatos) donde lo explico:

http://sombrasdeunimaginario.blogspot.com.es/2012/06/por-defecto-un-inconveniente-la-palabra.html

;)

Olivia Ardey dijo...

Oh, gracias! No sabes cómo te lo agradezco porque no sabía cómo eliminar la palabreja de marras. Gracias por la visita, esta noche me pongo al día con los relatos de todos los bogs halloweeneros.

Alicia Uriarte dijo...

Me ha gustado el desarrollo del relato aunque ya me iba oliendo un poco a chamusquina al ir llegando al final. Después de leerte además de la crisis ya tenemos otra disculpa para no comer fuera de casa, a saber que le echan al estofado.
Engorabuena.
Saludos.

San dijo...

Hola Olivia, este Walloween ha traido de bueno muchos blogs nuevos para leer, un placer visitarte.
Una historia que te quita el apetito jejeje, habrá que tener cuidado con algún que otro cocinero y sus estofados.
Un abrazo.

Olivia Ardey dijo...

Alicia, San, gracias por vuestra visita y por dedicar vuestro tiempo a mi relatillo. Un besote.

Lucía de Vicente dijo...

De verdad, Liv, no tengo ninguna curiosidad por ir a tu casa a verte cocinar... jajaja. Desde luego sabes quitar a una el hambre...

Me ha encantado. ¡Enhorabuena!

Un beso

Maribel dijo...

Vaya con el cocinero, podía haber sido un poco más gentil. Me he quedado enganchada al relato desde la primera línea. Te felicito.
Ah, y la foto fantástica.

Un saludo.

Olivia Ardey dijo...

Gracias, Lu y Maribel.... ¡¡¡Dame un puchero, imaginación y la lío!!! Un beso.

José Vte. dijo...

Hola Olivia, estupendo relato, con un fino humor gastronómico. Es que a muchos cocineros les gusta guardar las recetas a buen recaudo y no les gusta que les copien sus guisos. Algunos hasta matan por ello.
Prefiero no decirte que sales favorecida en el retrato, pero desde luego está muy logrado.

Un abrazo

Olivia Ardey dijo...

Ja jaaaaaaaaa... Muchísimas gracias, José Vicente. Me alegro de que te guste el relato (la foto tambiénnnn)

Sindel dijo...

Por cualquier cosa no voy a aceptar ninguna invitación de hombres cocineros jajaja
Un relato genial que mantiene el suspenso hasta el final.
Un abrazo.

Mar dijo...

No se si la próxima vez que coma estofado lo miraré con los mismos ojos de siempre... ;)

Muy bueno y original tu relato.
Gracias por tu visita a La Bitácora y se bienvenida.

Saludos!

Olivia Ardey dijo...

Mar, Sindel, gracias por la visita y por leer el relato. Besos.

Lola Polo dijo...

Que horror, no seré yo quien me codee con chef famosos y entre en su cocina, por su acaso. Muy bueno

Un abrazo

Lola

Olivia Ardey dijo...

Fíate, fíate.... Gracias por la visit, Lola. Besos.

Tracy dijo...

Creo que no comeré nunca más estofado.
El retrato GENIAL.

Menchu Garcerán dijo...

Oliviaaaaa, prefiero tu tarta de manzana.
Un relato sensacional ummmmm.

José Antonio López Rastoll dijo...

Si somos lo que comemos, este es un relato para paladares exquisitos, para gourmets de lo macabro.
Genial.

Un abrazo.

Mari Carmen Polo dijo...

Por favor, creo que no voy a probar el estofado en parte alguna que no sea en mi casa, y aún así, me acordaré de tu escrito :)

Estupendo y espeluznante.

Un abrazo

Olivia Ardey dijo...

Mari Carmen, José Antonio, Menchu, Tracy, ¡no aborrezcáis un plato tan delicioso por culpa mía! Que esto es sólo ficción.... ¿o no?
Besos.

Leonor dijo...

Me lo estaba viendo venir, el secreto del sabor de sus estofados. Es una historia como la del libro "El Perfume". El principal ingrediente viene de la mano de la muerte.

Un beso.

Olivia Ardey dijo...

De sabores y aromas... qué cosas tienen los secretos de los creadores.... Un beso, Leonor, y gracias por la visita.

Teresa Cameselle dijo...

Siempre me ha parecido que los ligues por Internet suelen salir rana, y éste, encima, caníbal. ¿O no se come sus propios platos?
Terrorífico y encima casi sabroso.
Gracias por participar ¡

Olivia Ardey dijo...

Éste se ve que cocina sus delicatessen para los demás... ja ja. Besos.

Mad el Mago dijo...

Fiarse de nicks anónimos y quedar... atrevida que era la señora y por ello, le salió cara la cena.

Olivia Ardey dijo...

¡No hay que fiarse...! Saludos y gracias por la visita.

Natàlia Tàrraco dijo...

Saludos Olivia, vengo tarde porque estuve fuera, disculpas.

Hay chef que por mantener el secreto de una receta son capaces de todo y la curiosidad a veces resulta letal. No probaré estofado en una temporada y únicamente si conozco al cocinero.
Cocina infernal muy bien cocinada, besito.

Olivia Ardey dijo...

Gracias Natalia.... Voy a tener que hacer una entrada reivindicando el estofado... ¡no le toméis manía! Un besito y gracias por la visita.

Menchu Garcerán dijo...

Muy bueno, Olivia. Menos mal que tiene que ver con el estofado y no con los postres :)

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